Cencellada, óleo al blanco que en filigrana dibuja contornos de árboles, ramas y sus flores
en diciembres gélidos, efímero, como todo lo bello.
Cencellada en filigrana de lluvia del roció que cae como halo de dragón después de
irrumpir el fuego por la emoción.
Cencellada de nieve en gotículas azules al trasluz, sobre canales de tejado de color arcilla
de fogón, que como aguja de mayor a menor se atreve a desobedecer la gravedad de la
tierra impuesta por el sol, y no cae hasta el saliente del próximo aliento de calor.